Una explotación minera de cobre en Arizona se disponía a implantar el transporte autónomo mediante el sistema «Caterpillar Command for Hauling».
Para facilitar las operaciones autónomas no bastaba con implantar nueva tecnología. La planta necesitaba un entorno de comunicaciones capaz de cumplir con los exigentes requisitos de rendimiento de la red y, al mismo tiempo, integrarse con su entorno de tecnología operativa ya existente.
FTP aplicó su metodología «Journey to Autonomy» para guiar el proyecto desde el diseño de la red y la puesta en servicio hasta la validación operativa y el soporte continuo.
En colaboración con el cliente, Caterpillar, Nokia y Empire Southwest, FTP contribuyó a crear una hoja de ruta estructurada que abarca desde la planificación de la autonomía hasta la preparación operativa.